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31 mar 2008

Bogota Eterno Retorno


Este proyecto se basa en una pregunta por el espacio escogido, por esa porción del eje(la glorieta dónde termina la ciudad y se entra al aeropuerto) que acogimos como nuestra para detenernos en ella. En un principio escogimos este trozo de ciudad por lo que para cada uno representaba y por la curiosidad que este lugar causó en nosotros. Una primera mirada desde lo ausente, desde el espacio en su soledad y el silencio que pudimos ver en él. Desde lo que sentimos al dirigirnos por ese tramo que nos ubica en el aire mucho antes de montarnos en un avión. Ese paisaje de la memoria conocido por quienes habitamos esta ciudad.

A partir de esta primera mirada fuimos expandiendo el escenario a todo su entorno y la simbología y dualidad contenida en él. El afuera, el adentro, el retorno, el viaje y la llegada. El no lugar, la conexión con el mundo, este espacio como el fin de la capital, como el fin y el inicio del país, así como el posible encuentro con otros.

Surge una pregunta por el lenguaje, por el texto y la oralidad como lo desencadenante; estos como una posible ruta para pensar este lugar donde no pasa nada, pero a partir del cual podíamos hacer que algo pasara. Que de ese espacio totalmente neutro y apolítico surgiera una mirada nuestra, posible de fundar un instante político que se materializara en una idea en la cuál se lograran condensar algunas de las respuestas que surgieron de ese ver, habitar, oír, oler y sentir que se conectan con el pensar.

A partir de esta pregunta general, algunas ideas :  

Intervalo, porciones de tiempo, escalas de tiempo, problema de intensidades.  

Cuerpo del texto y su sentido lingüístico.  

Los límites. El individuo es límite, la ciudad es límite, el país es límite, nuestro habitar en la propia ciudad es límite, el lenguaje es límite, pero un límite que se dirige al infinito.

Pensar hasta que puntos somos políticos y los límites que ponemos a lo político que está en nosotros. Nuestro habitar en la ciudad como límite, como un fragmento, como porciones de realidad.

La dialéctica entre lo dentro y lo fuera, entre lo abierto y lo cerrado, entre el límite y lo infinito, entre el viaje y el eterno retorno.

Velocidad. La velocidad de la ciudad y el eje son aceleradas, tienen dinámicas de duración cortas que se viven por instantes fugaces. Pensamos ese tramo escogido por la velocidad que se vive afuera de el, pero también el enfrentamiento con lo que se vive desde adentro y la lentitud que produce estar parados adentro, y no verlo desde afuera. ¿Cómo generar ese instante político?, o de que forma valernos para que la velocidad de la ciudad y de ese espacio sean irrisorias comparadas con la velocidad del pensamiento que es infinita.

 Pensar el texto desde la luz y la sombra. El texto como un universo por si mismo, cada idioma y las palabras en él tienen un sentido propio, y dejan acceder a un universo en ese lenguaje específico. La sombra permite la luz, y la sombra puede ser luz si yo accedo a ella, si quiero revelar lo que hay en ella. Desde el retorno, pensar en la metatextualidad del texto y sus posibilidades interpretativas. Cómo lo que estamos haciendo puede ser cerramiento pero a la vez apertura. El texto no acaba en el autor, empieza en el lector.

Mi realidad, no acaba en el límite impuesto por ella, sino en el límite que yo le impongo. El texto es esférico en forma y contenido. Pensarlo desde lo que el espacio nos evoco y todo el simbolismo contenido en el. El irse pero siempre estar, el volver, el llegar, el desplazamiento inherente a nuestra condición humana, y a su vez el constante retorno a nosotros mismos. El relato que contiene la idea del desplazamiento. El texto como la posibilidad de salir del espacio. En él contenido la referencia  al trayecto que escogimos, y en él todo lo que nos dijo,  pero a su vez,  lo que tiene existencia fuera de él. El texto como una mirada, como una forma de estructurarla. Una contingencia mezclada.

El fin de la ciudad es el fin de unos lenguajes que se manejan, es el fin del lenguaje en el cual se vive en la ciudad y en el cual yo vivo determinada ciudad, pero también es la apertura a otros, la conexión con otros. El afuera que se pliega adentro.

Primer plano, plano general y plano medio. El sustantivo, el adjetivo y el verbo.Percibimos aquello que nos seduce, o aquello con lo cual compartimos un lenguaje común. La realidad nos pasa de lado, nos atraviesa y ni siquiera nos damos cuenta. Un ver mas allá, es un oído de lo que no se oye, una posibilidad de esto. El texto es incluyente, y a la vez excluyente, es un todo, pero es un universo que se constituye de pequeñas unidades de sentido, de pequeños universos.

El eje. 

La 26, una avenida construida y pensada para espectadores y no para habitantes. Concebida desde la mirada de afuera y los de afuera. Un espacio donde claramente están presentes las tecnologías de poder. Una avenida imponente, fuerte, desprovista de comercio callejero, de semáforos, de lugares de encuentro. Pensada como un espacio para mostrarse al exterior, como lo bonito, la zona internacional, los grandes edificios, la avenida mas eficaz  y de excelente movilidad, rodeada de zonas verdes que no sirven para ser habitadas y tampoco para ser contempladas, sino solamente para ser consumidas visualmente.  

El lenguaje como una presentación de lo que no esta.  El texto y el interprete como una tecnología del yo.

Encuentro con Carlos Trilnick.

Después de haber especulado con estas ideas y de haber planteado una posible ruta para el proyecto, tuvimos un encuentro con Carlos Trilnick en el lugar que inspiro todas estas palabras y en el cual pudimos compartirlas con él, en un diálogo del cual surgieron mas ideas:

La antena: de por si es un texto. 

Mantener la movilidad, la mirada de los 360 grados. El arraigo, el desplazamiento, el viaje, los flujos, la velocidad, pensar en los elementos más representativos.

El aeropuerto como la manifestación de la velocidad, y la glorieta como la manifestación de lo inmutable, de lo que se opone a su entorno cambiante. La figura del árbol como aquello que permanece arraigado a su tierra, aquel ser que no se inmuta ante su alrededor, que vive otro tiempo, el suyo.

La metáfora de lo circular, la rueda de la naturaleza.

Si pensamos en poder hacer algo, hacerlo desde el espacio pensado y un registro que provenga de él,  no desde una intervención al mismo. Pensar en un interactivo posiblemente, en un espacio virtual en constante construcción.

Utilizar lo que Internet tiene para reciclar. Cifras, datos, toda la parte cuantitativa ligada al aeropuerto.

  

Pensar en la carga psicológica del lugar, y cómo se contrapone a la presión del “stablishment” que se siente ahí.

  

Pensar en la multiplicidad de recursos a usar, la parte oral, lo escrito, todo el lenguaje a nivel gráfico, la navegación, el despliegue, el sonido, etc, y a partir de esto hacer varias formulaciones con el fin de dar al proyecto una unidad, y concebirlo en su totalidad, y no solo desde sus elementos por separado.

Propuesta.

El trabajo gráfico.

Quisimos manejar un lenguaje que se remitiera a los espacios del adentro y del afuera de la misma manera, pero que cada uno tuviera su manera de comunicar y su particularidad a partir de lo que presentan.

 El afuera: un escenario con colores básicos, construido a partir de imágenes capturadas en el lugar y totalmente digitalizadas. Un manejo gráfico a partir de la señalética, de figuras simples y colores planos. La figura de la antena como el eje del afuera, unos árboles casi fantasmagóricos, el avión y los carros que no paran de ir y venir.

 El adentro: una imagen a partir del dibujo, de la línea que se vuelve esfera, del trazo libre, de los mismo elementos pensados de diferente manera, los árboles, los carros, el avión, el mismo interactor que ahora aparece. Una imagen menos planeada, mas libre, con posibilidades de interpretación que nacen en la interacción.

La interacción.

El adentro:  Nos interesa saber como se nombra aquel que se sitúa frente a una pantalla y accede por su voluntad a este adentro. Un adentro que comunica a partir de lo oral y lo escrito. En él contenidos la palabra que cuenta, una palabra que nace y se comunica a partir del texto y en la voz.  El texto, unas frases cortas construidas en distintas lenguas que hacen alusión al viaje, a la pertenencia, a la memoria, y a todo lo que en algún momento habita y limita en el adentro. La parte oral, frases cortas construidas en distintos idiomas con palabras que los devuelven a un lugar, que nos cuentan algo de quién las pronuncia, de su alegría, de su espera, de su angustia, de su memoria, de sus recuerdos, etc.

El afuera:  Una interacción a través de cifras cuantitativas y datos que nos remiten al afuera. Se entra a este afuera no como nombre sino como número de visitante, y se accede a los datos a través de la antena como eje principal de el afuera desde dónde se despliegan todos los links.