27 abr 2008

BOGOTÁ DE CENTROS COMERCIALES

Un centro comercial es ese lugar preferido por algunas personas de las ciudades para esparcirse, caminar, compartir, encontrarse, comprar o divertirse. El centro comercial se a convertido en esa ciudad ideal de los ciudadanos donde siempre encuentran limpieza, seguridad, donde casi siempre encuentran un lugar tranquilo, donde están prohibidos los eventos políticos,  donde no existe vendedores ambulantes, donde hay pasillos amplios para caminar, sin embargo, el centro comercial también se a convertido es ese lugar donde los estratos altos buscan esconderse de la realidad social que hay afuera de la verdadera ciudad, gracias a los muros y las edificaciones que logran cubrirlos.

La historia de los centros comerciales en Bogota se remonta hasta hace mas de 30 años cuando Unicentro abrió sus puertas, éste era un centro comercial ubicado en la zona norte de Bogota, con un almacén de ancla con varias tiendas y bancos nacionales. Tanto por su sector como por su entorno y tipo de negocios este era un lugar enfocado exclusivamente a las familias de estratos altos quienes eran los capacitados monetariamente para llegar y comprar.

A través de los años y por las constantes transformaciones que hay en el mundo y en una ciudad como Bogota el concepto y el enfoque que tenían los centros comerciales cambio poco a poco pero notoriamente, las causas: el aumento de la Población, los mercado más exigentes en cuanto a espacios, ofertas, productos, la expansión de la ciudad hizo que los nuevos sectores demandaran comercio, las nuevas tendencias de consumo, la mejoría en la  economía del país, la confianza a los inversionistas y los nuevos estilos de vida entre muchas otras causas son las que ayudaron a que este tipo de comercio se impulsara en la ciudad.

Así que ahora podemos vivir la nueva “Bogota de Centros Comerciales” , lugares más amplios con diseño arquitectónicos que rompen con la rutina de la ciudad, con más servicios dentro de un mismo lugar (bancos, juegos, deportes, salud, recreación, descanso…), alternativas de recreación y diversión para grandes y pequeños (casinos, cines, restaurantes, guarderías…), en nuevas ubicaciones alrededor de toda la ciudad, sin rechazar a ningún sector dentro de la ciudad, con oferta de locales de música, libros, y tecnología, el lugar mas visitado para un paseo dominguero, con almacenes ancla como principal atracción, con más espacios culturales para no quedarse solo en el consumismo, con parqueaderos propios casi como una obligación en todo centro comercial, al igual que  plazas de comida como centro de atracción e interacción donde dentro de un mismo lugar es posible encontrar una gran variedad de platos.

Sin embargo, el hecho de que estos centros comerciales estén ubicados en casi todas las zonas de Bogota no implica que sean lugares abiertos a todo tipo de publico, y no porque se le cierre la puerta a nadie si no porque los ciudadanos de unas zonas no encuentran el atractivo de ir a un centro comercial en otra zona y viceversa; ¿pero porqué esto? Porque al ser de una misma ciudad los centros comerciales de zonas opuestas en la ciudad se vuelven como unas fichas de rompecabezas que no encajan, hacen parte de la misma ciudad pero nunca van conectarse una con la otra, bien sea por ambiente, la ubicación, las comidas, la gente que los visita, lo que pueden encontrar allí y otros.

Los centros comerciales se convierten entonces en lugares estratégicos de los bogotanos, lugar de encuentro de grandes y chicos, de visita en la mañana o en la tarde, de lunes o domingo, de cita de amigos, de negocios o de romance, se vuelven entonces como los puntos claves  dentro de esas pequeñas ciudades en las que se divide una gran ciudad.